¿Por qué tengo las manos moradas? Adivina adivinador

El betabel nunca fue de mis vegetales favoritos, de hecho no lo empecé a comer hasta hace como dos años, así que dure más de veinte años sin haberlo probado.

Tanto era mi “amor” por el betabel que cuando estaba bebé llegue a manchar pintar una pared de morado cuando mi mamá me dio a probar por primera vez el betabel. Siempre tan artística yo, creo ahí se dieron cuenta que me tenían que meter a clases de pintura, ohh sii.

Me acuerdo en un viaje con mi familia a Roma, todos los días en el restaurante del hotel había un buffet repleto de todo lo que te pudieras imaginar. Tenían una barra llena de frutas y vegetales y siempre había betabel.

Todos los días que estuvimos en ese hotel mi hermana desayunó, comió o ceno betabel con limón.

Hace poquito le di oportunidad al betabel y la verdad me encanto. No sé porque no le di oportunidad cuando estaba más grande. Siempre le hacia el feo sin probarlo porque yo “pensaba” que no me gustaba el betabel, aunque no tenía ni un recuerdo en lo más mínimo de su sabor.

El betabel tiene dos partes comestibles que son la raíz y las hojas. La raíz que es lo que normalmente se come es rica en potasio y contiene vitamina C, calcio y hierro. Las hojas tienen beta carotenos y aportan calcio y hierro. Se pueden hervir, saltear con un poco de mantequilla o aceite o mezclar en smoothies o licuados (para hacer un smoothie verde).

Esta receta que les voy a pasar la hice en Enero de este año. Tenía un betabel y no sabía qué hacer con él. No quería hornearlo ni hervirlo y un día antes me había quedado con las ganas de comer un carpaccio de salmón así que pensé ¿Por qué no un carpaccio de betabel?

Carpaccio de betabel

Ingredientes:

  • 1 betabel grande, solo la raíz, pelada
  • El jugo de 3 limones
  • ¼ taza de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de vinagre balsámico
  • Hojas de albahaca fresca
  • Hojas de menta fresca
  • Sal y pimienta al gusto

Elaboración:

Se cortan los tallos del betabel con el cuchillo y se pela. Las manos les van a quedar rosas o moradas, es normal, se quita después de cómo 4 o 5 lavadas.

Con una mandolina o con un cuchillo afilado se cortan láminas muy delgadas del carpaccio y se van acomodando en un plato. Cuando ya se acomodaron todas las láminas se exprimen los limones por todo el plato y agregamos el aceite de oliva y vinagre balsámico. Aderezamos con sal y pimienta.

Otra opción es mezclar en una taza medidora o un bowl el vinagre, aceite, limón y s&p para hacer una vinagreta y vaciar sobre las laminas de betabel.

Para darle los toques finales adornamos con las hojas frescas de albahaca y menta. Lo dejan reposar por media hora como mínimo para que el betabel tenga tiempo de absorber el jugo de limón y los demás sabores.

Ahora ya saben porque mis manos están moradas.

Karla

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